Pulseada política

El Senado define el futuro de la interpelación a Adorni: el oficialismo apuesta al bloqueo con dos tercios

La Libertad Avanza modificó su estrategia y busca impedir que el jefe de Gabinete sea citado este jueves. La discusión gira en torno a si alcanzan 37 votos o si se requieren 48 para habilitar el debate.

La disputa por la interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, abrió una nueva batalla política en el Senado, donde el oficialismo busca frenar el avance opositor mediante una exigencia de mayoría agravada.

La Libertad Avanza cambió su estrategia parlamentaria y sostiene que para habilitar el tratamiento del pedido de interpelación en la sesión del jueves serán necesarios dos tercios de los votos (48 senadores). Con ese criterio, el Gobierno estaría cerca de conseguir los apoyos suficientes para impedir que el funcionario sea obligado a responder en el recinto.

El objetivo oficialista es postergar la comparecencia de Adorni y que el funcionario solo presente su informe de gestión previsto para el 2 de julio, instancia en la que las preguntas de los senadores no tendrían el mismo formato que una interpelación formal.

El conflicto surgió por la interpretación del procedimiento parlamentario. Desde el bloque Justicialista, encabezado por José Mayans, sostienen que el artículo 101 de la Constitución Nacional permite la interpelación del jefe de Gabinete con una mayoría absoluta, es decir, 37 votos.

En cambio, desde La Libertad Avanza argumentan que debe aplicarse el reglamento del Senado, que establece que cualquier proyecto necesita dictamen de comisión y siete días para llegar al recinto, salvo que se alcance una mayoría especial para tratarlo sobre tablas.

El poroteo de votos

El oficialismo cuenta con 21 senadores propios y busca sumar aliados para llegar a los números necesarios para bloquear la iniciativa opositora. Entre los apoyos que analiza aparecen legisladores de espacios provinciales y dialoguistas.

La estrategia libertaria apunta a reunir respaldo de sectores como Encuentro Misionero, parte del radicalismo y representantes de fuerzas provinciales. Entre los nombres mencionados figuran legisladores como Carlos Arce, Sonia Rojas Decut y Silvana Schneider, además de posibles acompañamientos de otros sectores.

Del otro lado, el peronismo y bloques aliados sostienen la intención de habilitar la interpelación. El interbloque encabezado por Mayans cuenta con 25 senadores y podría sumar apoyos de otros espacios como Convicción Federal, representantes santacruceños y sectores del PRO y la UCR.

La posición del radicalismo aparece como una de las principales incógnitas, ya que podría dividirse entre quienes acompañen el reclamo opositor y quienes respalden la postura del oficialismo.

Una salida negociada

Ante la falta de certezas, el Gobierno evalúa una alternativa: permitir que el proyecto pase primero por la comisión de Asuntos Constitucionales para evitar una votación inmediata en el recinto.

Ese camino podría extender los tiempos del debate y trasladar la discusión hasta agosto, luego del receso invernal de julio. Mientras tanto, el Senado se prepara para una nueva pulseada entre oficialismo y oposición, con la interpelación de Adorni como eje central.