Precios en alza

La nafta súper roza los $2.200 en Rosario tras un nuevo aumento de combustibles

Las petroleras aplicaron una suba cercana al 1,5% desde este miércoles por ajustes impositivos e inflación. Shell e YPF fueron las primeras en actualizar sus precios en la ciudad.

Los combustibles volvieron a subir en Rosario y el nuevo ajuste dejó a la nafta súper cerca de los $2.200 por litro en algunas estaciones de servicio.

La actualización aplicada por las petroleras comenzó este miércoles 1° de julio y alcanza un promedio del 1,5%, impulsada por la combinación de cambios en el impuesto a los combustibles líquidos y ajustes vinculados a la inflación.

Shell e YPF fueron las primeras compañías en modificar sus pizarras, con diferencias marcadas entre ambas marcas.

En las estaciones Shell, la nafta súper llegó a $2.199 por litro, quedando prácticamente en el límite de los $2.200. En tanto, la línea premium V-Power pasó a venderse a $2.454 por litro.

Por su parte, en YPF los valores quedaron algo más bajos: la nafta súper se ubicó en $2.112, mientras que la Infinia alcanzó los $2.282 por litro.

Diferencias entre marcas

La brecha entre las principales petroleras se volvió un factor cada vez más observado por los automovilistas. Entre Shell e YPF, la diferencia en la nafta súper ronda los $100 por litro, mientras que en los combustibles premium llega aproximadamente a $170.

De acuerdo con los precios relevados en las estaciones que ya actualizaron sus valores, el incremento representa entre $18 y $25 adicionales por litro, según el tipo de combustible y la empresa.

El ajuste podría extenderse en las próximas horas a otras petroleras como Axion y Puma, que todavía no habían aplicado la actualización en todos sus puntos de venta.

Más presión sobre el bolsillo

Con este nuevo aumento, cargar combustible vuelve a representar un gasto mayor para los conductores, que comenzaron a buscar alternativas como promociones bancarias, descuentos mediante aplicaciones y estaciones con precios más competitivos.

La suba se suma a la dinámica de incrementos periódicos que mantiene a los combustibles como uno de los rubros más sensibles para el bolsillo, con impacto directo en los usuarios y también en los costos de transporte y logística.