El Gobierno nacional implementó un nuevo régimen para las compras en el exterior que modifica las condiciones para importar productos de uso personal, con el objetivo de simplificar los procedimientos, unificar criterios entre los distintos sistemas de envío y brindar mayor previsibilidad a consumidores y operadores.
La medida, instrumentada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), establece un límite de hasta USD 3.000 por envío para los pequeños envíos internacionales y mantiene restricciones destinadas a impedir que el régimen sea utilizado con fines comerciales.
Uno de los principales cambios es la unificación de las reglas para los envíos postales y por courier, eliminando diferencias que hasta ahora generaban distintos tratamientos según la modalidad utilizada para ingresar mercadería al país.
Las principales modificaciones
Con la nueva normativa, cada envío podrá tener un valor máximo de USD 3.000 y seguirá vigente el límite de hasta tres unidades de una misma especie por operación. Además, los productos deberán destinarse exclusivamente al uso personal, sin posibilidad de comercialización.
Si bien el esquema flexibiliza algunos aspectos de las importaciones, ARCA mantiene restricciones para determinados bienes, especialmente aquellos alcanzados por regímenes específicos, como algunos productos electrónicos, que deberán respetar los topes establecidos por la normativa vigente.
Cambios en el tratamiento impositivo
Otra de las novedades es la eliminación de la alícuota fija del 50% que se aplicaba a determinados envíos postales. A partir de ahora, el tratamiento tributario quedará unificado y los montos que superen las franquicias correspondientes tributarán conforme al régimen general, dejando atrás las diferencias entre los distintos sistemas de ingreso de mercadería.
Desde el Gobierno señalaron que la reforma busca reducir trabas administrativas, facilitar las compras internacionales y hacer más claro el funcionamiento del régimen para los usuarios.
Además, la normativa elimina los límites de valor para las exportaciones comerciales realizadas por vía postal, una medida orientada a favorecer a emprendedores y pequeñas empresas que comercializan productos en mercados del exterior.
Con estos cambios, el régimen de compras internacionales incorpora reglas más homogéneas y simplifica las operaciones, aunque mantiene controles para evitar que las importaciones personales sean utilizadas con fines comerciales.
