Los precios de los combustibles volvieron a aumentar desde este sábado como consecuencia de una nueva actualización parcial del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) y del Impuesto al Dióxido de Carbono, dispuesta por el Gobierno nacional mediante un decreto publicado en el Boletín Oficial.
El incremento promedio será del 0,5% para las naftas y del 0,75% para el gasoil, lo que en términos prácticos representa una suba cercana a $11 por litro en las naftas y de $14 por litro en el gasoil.
La medida responde al mecanismo de actualización por inflación de ambos tributos. No obstante, el Ejecutivo decidió postergar hasta el 1 de septiembre la mayor parte de los aumentos pendientes correspondientes a 2024 y a los primeros trimestres de 2025, con el objetivo de moderar el impacto sobre los precios.
De acuerdo con estimaciones del sector, el valor de referencia de la nafta súper en la Ciudad de Buenos Aires pasó de $2.047 a $2.058 por litro, mientras que el gasoil aumentó de $2.106 a $2.120 por litro.
La actualización incorpora $10,572 por litro correspondientes al ICL y $0,648 por el Impuesto al Dióxido de Carbono en las naftas. En el caso del gasoil, se suman $9,511 por el impuesto general y $5,150 por el gravamen ambiental.
El decreto también mantiene el régimen diferencial para la Patagonia, que contempla un adicional específico de $1,084 por litro para las provincias de Neuquén, La Pampa, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego, además del partido bonaerense de Patagones y el departamento mendocino de Malargüe.
Con este nuevo ajuste, llenar el tanque vuelve a ser más costoso, en un contexto en el que los incrementos en los combustibles impactan tanto en el presupuesto de los automovilistas como en los costos del transporte y de distintos sectores productivos.
