PESE A POSTERGAR QUITA DE SUBSIDIOS

El gas llegará desde este mes con aumentos de hasta 500%

Usuarios residenciales tendrían un incremento del 500% respecto a lo que pagaban el año pasado y para los comercios e industrias estarían por encima del 1.000%, pudiendo ser mayores en este próximo período invernal.

Las próximas facturas de gas natural comenzarán a llegar este mes con fuertes aumentos que en el caso de los usuarios residenciales superan el 500% respecto a lo que pagaban el año pasado y para los comercios e industrias se encuentran por encima del 1.000%, incrementos que podrían ser mayores en el período invernal.

El ajuste en los primeros meses del presidente Javier Milei llevó las tarifas de este servicio público a niveles cercanos a los de 2019, tras las subas durante la gestión de Mauricio Macri, para los hogares de altos ingresos. Distinto es el caso de los usuarios de ingresos bajos y medios, que aún mantienen una gran parte del costo subsidiado.

Es en ese marco que el ministro de Economía, Luis Caputo, definió postergar hasta nuevo aviso los aumentos previstos para mayo con el objetivo de apuntalar la desaceleración de la inflación y no cargar con más gastos a la clase media. La decisión, explicó, se apoyó en el superávit fiscal conseguido durante el primer trimestre.

La secretaría de Energía postergó la implementación de un nuevo esquema más restrictivo de subsidios que pensaba aplicar desde abril, luego mayo, después junio y ahora sin una fecha precisa. El gasto en las tarifas es uno de los temas del déficit que mayor dificultad generan y generaron durante los últimos años. Actualmente, se evalúa una quita más “progresiva” que la prevista originalmente.

Las boletas de gas se componen de cuatro ítems: costo de generación, transporte, distribución y, sobre eso, se aplican los impuestos (nacionales, provinciales y municipales). El Gobierno cubre con subsidios la diferencia entre el precio de producir gas y lo que pagan los diferentes usuarios.

Actualmente, existe un esquema de subvenciones que divide a los usuarios residenciales en 3 segmentos: Nivel 1 (ingresos altos) que pagan pleno, Nivel 2 (ingresos bajos) con tarifa social y Nivel 3 (Ingresos medios) con un tope de consumo subvencionado.