Mundial 2026

Argentina protagonizó una remontada épica y venció a Egipto con una reacción inolvidable

La Selección dio vuelta un 0-2 en los últimos 12 minutos y ganó 3-2 con goles de Cuti Romero, Lionel Messi y Enzo Fernández. El capitán había fallado un penal, pero fue decisivo para una clasificación que quedará en la historia.

Cuando el partido parecía escaparse y la eliminación asomaba en el horizonte, Argentina volvió a demostrar por qué es uno de los equipos más competitivos del mundo. La Selección revirtió un 0-2 ante Egipto en apenas doce minutos y terminó imponiéndose 3-2 en un final cargado de emoción en Atlanta.

El conjunto dirigido por Lionel Scaloni sufrió durante gran parte del encuentro frente a un rival ordenado, efectivo y sostenido por la gran actuación de su arquero. Incluso Lionel Messi desperdició un penal en el primer tiempo, un golpe que parecía complicar aún más el panorama argentino.

Egipto golpeó primero y llegó a sacar dos goles de ventaja. Tras un inicio dubitativo de la Albiceleste, Yasser Ibrahim abrió el marcador de cabeza y, ya en el complemento, Zico amplió la diferencia aprovechando una rápida transición ofensiva.

A pesar del dominio territorial y de varias situaciones claras, Argentina se encontró repetidamente con las atajadas de Mohamed Shobeir, figura del conjunto africano, que además le contuvo el penal a Messi y evitó el empate en varias oportunidades.

La historia cambió en el tramo final gracias a la reacción del equipo y al liderazgo de su capitán. A los 78 minutos, Messi ejecutó un preciso centro que encontró la cabeza de Cristian “Cuti” Romero, quien descontó y encendió la ilusión.

Cinco minutos después, Messi tuvo su revancha. El capitán culminó una jugada colectiva con una definición de zurda que dejó sin posibilidades al arquero egipcio y estableció el 2-2.

Cuando el empate parecía definitivo, Julián Álvarez recuperó una pelota clave para iniciar el contraataque decisivo. Lautaro Martínez desbordó por la derecha y envió un centro perfecto para Enzo Fernández, que apareció dentro del área para conectar de cabeza y sellar el 3-2 definitivo.

La remontada desató una celebración cargada de emoción, con jugadores, cuerpo técnico e hinchas conscientes de haber protagonizado uno de los partidos más memorables del ciclo de Scaloni.

Más allá de algunas dificultades defensivas y de un comienzo lejos del nivel habitual, Argentina volvió a exhibir carácter, resiliencia y jerarquía para superar un escenario adverso y mantener vivo su sueño mundialista, en una noche que ya quedó grabada entre las grandes gestas de la Selección.