CALIDAD EDUCATIVA

Goity cuestionó el deterioro de los aprendizajes y pidió una política nacional que financie y exija resultados

El ministro de Educación de Santa Fe sostuvo que los resultados argentinos en las pruebas Pisa reflejan un problema sistémico y advirtió que la principal dificultad está en la comprensión lectora. También defendió la evaluación, la capacitación docente y la rendición de cuentas.

El ministro de Educación de Santa Fe, José Goity, afirmó que los resultados obtenidos por los estudiantes argentinos en las pruebas Pisa no resultan sorprendentes y reflejan un deterioro acumulado del sistema educativo. Aunque aclaró que la muestra provincial incluyó apenas a 16 escuelas, sostuvo que el diagnóstico coincide con las evaluaciones nacionales Aprender y con los relevamientos realizados por la provincia.

“Hay un problema sistémico, de funcionamiento de la educación”, señaló Goity, quien remarcó que la responsabilidad no puede atribuirse de manera individual a los alumnos, los docentes o las familias.

Según el ministro, durante los últimos años se perdió el foco en los aprendizajes y se debilitó la evaluación, la capacitación docente y el reconocimiento a quienes obtienen buenos resultados. También cuestionó el rechazo a las pruebas estandarizadas, el avance continuo y la no repitencia cuando funcionan como mecanismos para ocultar déficits de conocimiento.

Comprensión lectora, la principal dificultad

Goity reconoció que Matemática presenta dificultades importantes, pero ubicó el problema central en la comprensión lectora. “No puede haber un buen desempeño matemático si no hay una capacidad de comprender la consigna”, explicó.

En ese sentido, destacó el Plan Raíz, impulsado por la provincia para consolidar los aprendizajes fundamentales desde los primeros años de escolaridad. Para el funcionario, el dominio de la lectura y la escritura constituye la base para el desarrollo posterior de otras capacidades.

También coincidió con los especialistas que advierten sobre el impacto del uso intensivo de pantallas en la lectura, la concentración y el análisis. Recordó que Santa Fe prohibió el uso del celular y de dispositivos digitales en la educación primaria y estableció restricciones severas para el nivel secundario.

De todos modos, señaló que la caída de los resultados no es exclusiva de la Argentina y que los países evaluados por Pisa también enfrentan dificultades vinculadas con la pandemia y otros factores.

Evaluación y autoridad pedagógica

El ministro sostuvo que Argentina pasó de ser un sistema educativo de referencia en América Latina a quedar por debajo de países como Uruguay, Chile, Perú, Brasil, Colombia y Ecuador. Aclaró que algunos de esos países incluso tienen niveles de inversión educativa inferiores a los argentinos.

Por eso, consideró que el problema no se resuelve únicamente con más recursos. “Aun incrementando los mismos, no vamos a obtener mejores resultados si no transformamos y modificamos el sistema educativo”, planteó.

Como ejemplos, mencionó a Chile y Brasil, donde existen mecanismos de evaluación de aprendizajes y políticas que vinculan la asignación de recursos con los resultados de las pruebas estandarizadas.

Goity también cuestionó la pérdida de autoridad pedagógica de docentes, directivos y escuelas, en un contexto en el que al sistema educativo se le fueron sumando nuevas demandas y responsabilidades.

Financiamiento nacional con rendición de cuentas

Respecto del rol del Gobierno nacional, el ministro criticó tanto la descentralización educativa iniciada en los años 90 como las políticas posteriores que, según su mirada, destinaron recursos sin exigir resultados concretos.

En ese marco, reclamó sostener el financiamiento nacional, pero acompañado de prioridades comunes, políticas articuladas y mecanismos de rendición de cuentas en materia de aprendizajes.

“Tenemos que salir de esta relación pendular en donde damos todo a cambio de nada, sin ninguna rendición de cuentas, o retiramos todo y abandonamos las políticas nacionales”, sostuvo.

“Inclusión con conocimiento”

Goity defendió la obligatoriedad de la escuela secundaria, aunque advirtió que la inclusión debe estar acompañada por aprendizajes efectivos.

“La escuela incluye con el conocimiento”, afirmó, y señaló que garantizar la cobertura, la alimentación y el acompañamiento familiar no alcanza si los estudiantes egresan sin las herramientas necesarias para continuar estudios, incorporarse al mundo laboral o desenvolverse en la vida cotidiana.

Finalmente, cuestionó que durante años se haya rechazado la evaluación estandarizada y sostuvo que no medir los aprendizajes implica desconocer la realidad del sistema. En esa línea, destacó que la reciente reforma de la Constitución provincial incorporó la obligación del Estado de rendir cuentas en términos de aprendizaje.