El primer semestre de 2026 concluyó con un resultado económico positivo de $48.038 millones. Los ingresos corrientes totalizaron $6,998 billones, frente a gastos corrientes por $6,950 billones.
La diferencia permitió cubrir los gastos necesarios para el funcionamiento del Estado, incluso en áreas como salud, educación, seguridad, asistencia y seguridad social, y mantener en paralelo el ritmo de inversión pública.
Salarios y prestaciones
Dentro del gasto corriente, las remuneraciones de los trabajadores estatales representaron el principal componente, con $3,110 billones. Le siguieron las prestaciones de la seguridad social, con $1,393 billones, y las transferencias corrientes, con $1,230 billones.
Las remuneraciones registraron un incremento interanual del 47,91 %, asociado al impacto de las políticas salariales implementadas desde el comienzo de 2026.
El resultado refleja que la administración provincial logró financiar con recursos corrientes los gastos necesarios para garantizar el funcionamiento del Estado, en un contexto económico nacional complejo.
Cómo se financió la inversión
El resultado financiero negativo no implica, por sí mismo, un desequilibrio en las cuentas corrientes. Según la explicación oficial, expresa contablemente el uso de fuentes financieras —por debajo de la línea— para afrontar el esfuerzo adicional destinado a la inversión pública.
Durante el primer semestre, el gasto de capital —obras, maquinaria y otros bienes— se financió mediante una combinación de fuentes:
| Fuente de financiamiento | Participación |
|---|---|
| Disponibilidades acumuladas de ejercicios anteriores | 70,26 % |
| Ahorro y recursos de capital | 11,61 % |
| Préstamos destinados a obra pública | 6,58 % |
| Convenios bancarios | 5,75 % |
| Recupero de anticipos | 5,43 % |
El mayor aporte provino de recursos acumulados de los superávits de 2024 y 2025. A junio, además, no se registraban deuda flotante ni atrasos vinculados al gasto de capital, según el informe provincial.
La estrategia fiscal
El ministro de Economía, Pablo Olivares, sostuvo que el objetivo no es mostrar un resultado positivo a costa de reducir servicios esenciales o frenar obras.
“Las inversiones récord en infraestructura que estamos realizando permitirán generar un mayor desarrollo productivo, más empleo e impulsar el crecimiento económico de la provincia de Santa Fe para seguir invirtiendo en desarrollo”, afirmó.
La estrategia fiscal combina, de este modo, financiamiento del funcionamiento estatal e inversión en infraestructura, con el objetivo de sostener el desarrollo productivo y el empleo.
Cumplimiento de reglas fiscales
El Consejo Federal de Responsabilidad Fiscal verificó que Santa Fe cumplió durante 2025 con los límites establecidos para los gastos corrientes y los servicios de la deuda. El informe anual también destacó el cumplimiento de las obligaciones de publicación de información fiscal.
El organismo señaló que el crecimiento del gasto corriente primario se ubicó por debajo del límite previsto por la normativa vigente.
En cuanto a los servicios de la deuda —pagos de capital e intereses—, la normativa establece un tope del 15 % de los recursos corrientes netos de las transferencias por coparticipación a municipios. En Santa Fe, ese indicador fue del 2,3 % durante 2025.