Lácteos Verónica atraviesa una nueva instancia de su crisis con la apertura formal del concurso de acreedores, solicitado en agosto ante el Juzgado Nacional en lo Comercial N.º 17 de la Ciudad de Buenos Aires. En paralelo, los trabajadores de la planta de Lehmann buscan reactivar las instalaciones mediante un acuerdo para producir leche en polvo a fasón para la firma cordobesa Santa Clara.
La iniciativa contempla retomar las operaciones a partir del 1.º de noviembre, aunque todavía existen interrogantes sobre la cantidad de empleados que volverían a trabajar, el pago de los salarios adeudados y el futuro de la empresa.
La planta permanece paralizada desde enero y los trabajadores acumulan haberes impagos desde diciembre de 2025. La crisis se profundizó desde abril del año pasado y afectó a una compañía que llegó a tener más de 700 empleados.
Mientras parte del personal consiguió otros trabajos o busca sostenerse mediante emprendimientos y changas, la actividad de Verónica quedó reducida a operaciones limitadas en su establecimiento de Suardi, actualmente gestionado temporalmente por un tercero. La planta de Clason, en tanto, continúa relegada.
Una reactivación por etapas
La posibilidad de retomar la producción surgió el lunes pasado, cuando el gerente de la planta, Sebastián Meyer, informó a un grupo de operarios sobre el eventual acuerdo con Santa Clara. La propuesta contempla elaborar leche en polvo para terceros, una modalidad que la compañía ya había utilizado en septiembre de 2025, aunque aquella experiencia terminó sin cumplir los compromisos asumidos con trabajadores y proveedores.
Según lo planteado, la puesta en marcha comenzaría con las áreas de mantenimiento, seguridad, limpieza, logística y servicios. Posteriormente se incorporaría el personal necesario para operar la línea de producción.
En las últimas horas, una recorrida de AIRE Agro por las instalaciones permitió observar el deterioro asociado a los meses de inactividad. Sin embargo, la reactivación no presentaría mayores dificultades técnicas, de acuerdo con lo señalado en torno a la iniciativa.
El principal interrogante pasa por las condiciones laborales y económicas bajo las cuales se retomaría la actividad.
Los trabajadores quieren negociar directamente con Santa Clara
El martes por la noche, un grupo de operarios se reunió frente a la planta de Lehmann, en la carpa amarilla instalada desde el inicio del conflicto, para discutir cómo avanzar ante la posibilidad de una reapertura.
El debate estuvo atravesado por dos posiciones: aceptar una reactivación parcial con los trabajadores que puedan reincorporarse o exigir que la planta vuelva a funcionar de manera integral antes de acordar.
Finalmente, los presentes se inclinaron por avanzar con la primera alternativa, con la expectativa de que la actividad pueda normalizarse progresivamente.
La intención es negociar directamente con Santa Clara, utilizando al gerente de la planta como nexo, pero sin intermediación del gremio ni de la familia Espiñeira, propietaria de Lácteos Verónica.
Los operarios buscan obtener precisiones sobre los plazos de inicio, el volumen de producción y la continuidad del proyecto. También reclaman certezas respecto de los salarios pendientes y las condiciones de una eventual reincorporación.
El concurso formaliza la crisis de la empresa
La apertura del concurso de acreedores constituye otro capítulo de una crisis marcada por incumplimientos salariales, deudas con proveedores de leche, insumos y servicios, y obligaciones impositivas pendientes.
Los últimos pagos al personal, efectuados en febrero de este año, fueron imputados a salarios de diciembre de 2025. En ese contexto, los trabajadores también cuestionan la falta de respuestas que atribuyen a la conducción de la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA).
La apertura del proceso concursal se suma así a las dificultades que atraviesa la firma para recuperar su capacidad productiva y atender sus compromisos.
Por ahora, la eventual reactivación de Lehmann depende de que la propuesta con Santa Clara se concrete y ofrezca condiciones claras para los trabajadores. Mientras tanto, son los propios operarios quienes impulsan las negociaciones, con la expectativa de recuperar sus puestos y sostener la actividad en una localidad golpeada por la paralización de la planta.