Reforma institucional

Milei impulsa cambios en el Banco Central para blindar la política monetaria y llevar la iniciativa al Congreso

El Gobierno acelera la reforma de la Carta Orgánica del BCRA con el objetivo de reforzar su independencia y prohibir el financiamiento monetario del déficit. La iniciativa será una de las prioridades legislativas del segundo semestre.

El Gobierno nacional comenzó a definir la estrategia política para avanzar con la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, una iniciativa que el presidente Javier Milei considera clave para consolidar el rumbo económico de su gestión. Con ese objetivo, el mandatario mantuvo reuniones en la Casa Rosada junto a funcionarios y legisladores de La Libertad Avanza para coordinar el envío del proyecto al Congreso.

La propuesta busca fortalecer la independencia del Banco Central y cerrar definitivamente la puerta al financiamiento del Tesoro mediante emisión monetaria, uno de los pilares del programa económico impulsado por el oficialismo.

Durante los encuentros, Milei comunicó a diputados y senadores oficialistas que la reforma integrará el paquete de prioridades legislativas para el segundo semestre. El texto, según adelantó el Ejecutivo, está siendo elaborado junto al ministro de Economía, Luis Caputo, y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.

Uno de los principales objetivos del proyecto es revertir modificaciones incorporadas a la Carta Orgánica en 2012, que ampliaron las facultades del Banco Central para asistir financieramente al Estado. Desde la Casa Rosada sostienen que ese esquema facilitó el uso de la emisión para cubrir el déficit fiscal y contribuyó a los procesos inflacionarios.

En paralelo, el oficialismo trabaja para sumar respaldos parlamentarios con la expectativa de contar con una composición más favorable del Congreso para avanzar con otras reformas estructurales. Entre ellas figuran iniciativas vinculadas a cambios políticos, tributarios y nuevas medidas de desregulación.

Para el Gobierno, la reforma del Banco Central constituye una pieza central para garantizar la estabilidad macroeconómica en el largo plazo, al establecer límites permanentes a la expansión discrecional de la base monetaria y preservar la independencia de la autoridad monetaria frente a futuras administraciones.