El Gobierno nacional avanza en una nueva ofensiva legislativa encabezada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, con un paquete de proyectos que busca ingresar al Congreso antes del receso invernal. La estrategia apunta a reimpulsar la agenda de reformas económicas mediante cambios en sectores considerados estratégicos para la actividad privada.
Las iniciativas abarcan tres ejes principales: el mercado de capitales, el sector inmobiliario y el régimen de cabotaje y la Marina Mercante. En cambio, uno de los proyectos más esperados, vinculado a la desregulación del mercado de seguros, quedaría postergado y no integraría esta primera tanda.
Reforma del mercado de capitales
El Ejecutivo busca profundizar la flexibilización del sistema financiero iniciada a través de resoluciones de la Comisión Nacional de Valores (CNV), con el objetivo de facilitar el acceso de las empresas al financiamiento.
Entre los cambios ya implementados figura la eliminación de la autorización previa de la CNV para la mayoría de las emisiones de deuda, acciones, fondos comunes de inversión y obligaciones negociables por debajo de determinados montos, reemplazándola por un esquema de simple presentación.
Además, se redujo el patrimonio mínimo exigido para ser considerado inversor calificado, ampliando la cantidad de personas habilitadas para acceder a determinados instrumentos financieros.
Según el Gobierno, la reforma apunta a que las pequeñas y medianas empresas puedan financiarse en el mercado de capitales con menos trabas regulatorias y menor dependencia del crédito bancario.
Cambios en el mercado inmobiliario
Otro de los proyectos propone una profunda desregulación de la actividad inmobiliaria, eliminando restricciones que, según la visión oficial, limitan la competencia y elevan los costos de las operaciones.
Entre las alternativas analizadas figuran la eliminación de la matrícula obligatoria para ejercer como corredor inmobiliario, la posibilidad de que personas físicas o jurídicas participen en la intermediación, la libre negociación de honorarios y un mayor uso de plataformas digitales.
La iniciativa, sin embargo, genera un fuerte rechazo entre los colegios profesionales, que sostienen que el sistema actual garantiza seguridad jurídica y estándares profesionales para compradores y vendedores.
Nueva reforma para la Marina Mercante
El tercer proyecto apunta a modificar el régimen de cabotaje y la Marina Mercante, luego de que el Congreso rechazara en 2025 el DNU que introducía cambios similares.
La nueva propuesta llegará como proyecto de ley e incluirá modificaciones a la legislación sobre navegación interior, transporte fluvial y marítimo, y actividad de practicaje, con el objetivo de reducir costos logísticos y fomentar una mayor competencia en el sector.
Desde el Ejecutivo sostienen que la normativa vigente encarece el transporte y resta competitividad al comercio, mientras que empresarios y sindicatos del sector advierten sobre el posible ingreso de embarcaciones extranjeras bajo condiciones laborales diferentes y el impacto sobre la marina mercante nacional.
Con este nuevo paquete de iniciativas, el Gobierno busca recuperar impulso político y mantener activa su agenda de desregulación, aunque la reforma del mercado de seguros deberá esperar una próxima etapa del programa legislativo.
